Narra Harry.
-Harry,ves a darle esto a Jade.-Dijo mi madre entregándome un papel.
Subí las escaleras vagamente hasta la habitación de esa chica tan repelente.
Toqué a su puerta suavemente,al no recibir respuesta entré como si nada.
Vi su silueta salir disparada hacía el baño en cuanto entré en la habitación.
-¿Jade?
-Ahora mismo no puedo hablar,imbécil.
Se oían sollozos detrás de aquella puerta y aunque no me llevaba demasiado bien con esa chica,tenia que intentar que se sintiera a gusto en mi casa.
-Jade ¿estas bien?
-¡Lárgate de mi habitación!.-Gritó.
Dejé el papel sobre la cama y me fui de la habitación dando un portazo.
Me sacaba de quicio.No había forma de intentar llevarse bien con ella ni ser amable,era antipática por naturaleza.
Entré a mi habitación cuando oí mi móvil sonar.Era un mensaje de James.
"Mañana he quedado con Wyatt ¿te vienes?"
¿Mañana? Sábado.Había quedado con Melanie pero podía cancelarlo.
"Claro.Nos vemos en tu casa."
-¡A cenar!.-Gritó mi madre desde el comedor.
Bajé rápidamente,ya que tenia bastante hambre.
Narra Jade.
Oí la puerta cerrarse de un portazo.
Me miré al espejo,me sequé las lagrimas y salí del baño.
Había un papel encima de la cama.
Lo mismo de siempre,el típico formulario que tienes que rellenar después de haber permanecido en una casa 3 meses.
Lo guardé en la mesita de noche y bajé a cenar cuando Anne gritó que bajáramos.
Justo me crucé en las escaleras con él,ni siquiera le miré.
Nos sentamos en la mesa y empezamos a cenar en silencio.
-Que callados que estamos esta noche ¿no?.-Dijo Gemma rompiendo el silencio.
-No hay nada interesante que contar.-Dije.
-Yo sí que tengo algo que contar.-Dijo Harry.
-Oh claro,es verdad por lo que veo,tu siempre cuentas cosas interesantes y excitantes.
-Por lo menos,yo no soy el raro que llora en su habitación solo.-Dijo borde.
Aquellas palabras me dolieron.Me levanté de la mesa y salí por la puerta dando un gran portazo.
Quería irme de allí de una vez.
Mis pies caminaron hacía ninguna parte.
Narra Harry.
-¡Harry! ¡¿Cómo le dices eso?!.-Me gritaron mi madre y mi hermana.
-Solo me estaba defendiendo,vamos no ha sido para tanto.
-No sabes lo mal que lo ha pasado esa chica en la vida.-Dijo mi madre.
-Tampoco me interesa.-Dije borde.
Subí a mi habitación cabreado.Sabía que a partir de ahora cada vez que me peleara con esa chica,mi familia siempre le daría la razón a ella.
Oía escándalo abajo,seguro que mi hermana y mi madre estarían saliendo a buscar a esa niñata.
No quería saber nada sobre eso,por eso me fui a dormir pronto.
Narra Jade
Llegué hasta la plaza a la que llegué el primer día.
Me senté en un banco y deje que frío me atrapara.
-Que idiota es ese chaval.-Pensé.
-¡Jade!.-Oí a mis espaldas.
Anne y Gemma se acercaron a mi.
-¡Que susto nos has dado!
Yo me quedé callada.
-Vamos a casa anda,te estas muriendo de frío seguro.-Dijo Anne.
No tenía motivo por el que estar enfadada con ellas,no era su culpa tener un hijo y un hermano tan idiota.
Me levanté y las 3 volvimos juntas a casa.
Subí a mi habitación y me puse como pijama unos pantalones cortos de deporte grises y una camiseta de tirantes blanca.
Me acosté y cerré los ojos,pero no podía conciliar el sueño.
Pasaron las horas y yo seguía dándole vueltas a todo lo que se pasara por mi cabeza.
Miré el reloj.Las 3:15 am.
Me levanté de la cama y fui a la cocina a por algo de beber.
Narra Harry
No podía dormir.Mi barriga rugía sin parar.Me acordé de que por culpa de la discusión con Jade no acabé de cenar.
Bajé a la cocina,me preparé un bol con cereales y me senté en la mesa de la cocina a comer tranquilamente.
Oí ruido en las escaleras y después pisadas que se dirigían hasta mi posición.
Detrás de la puerta apareció Jade.
¿Que demonios llevaba puesto?
Pude apreciar que tenía un esbelto cuerpo y bronceada piel.
Ni se inmuto cuando me vio sentado. Siguió su camino hasta la nevera.
Su pelo era larguísimo y parecía muy sedoso,solo con verlo te daban ganas de acariciarlo.
¿Pero que dices Harry?
No pude disimular una sonrisa cuando algo se le cayó al suelo y tuvo que agacharse a recogerlo.
En ese momento,se giró antes de que yo pudiera quitar mi vista de su trasero.
Narra Jade
Entré en la cocina sin esperar a quien me podía encontrar dentro.
Harry. Mierda,mierda,que vergüenza.Decidí hacer como si no me importara que me viera con esas pintas y seguir con lo que iba a hacer en ese momento.
Se cayó algo de la encimera y me agaché a recogerlo sin tener en cuenta que Harry estaba justamente detrás mio.
Su mirada se dirigía fijamente a mi trasero.
¿Que se creía? Encima tenía esa típica sonrisita suya que tanto le caracterizaba y yo tanto odiaba.
-¿Se te ha perdido algo?
-¿Que? No,no... -Respondió nervioso.
-Mejor.-Dije seria.
Antes de salir de la cocina le miré.
-Harry.
-¿Sí-i?
-Cuando le mires el culo a alguien,al menos, intenta disimular un poco.
Salí orgullosa de la cocina dejando le con la palabra en la boca antes de que pudiera decir nada.
Hola "lectoras", las pocas que sois.Venía a daros las gracias por leer,aunque tarde mucho en subir capitulo.Me encantaría que compartierais la fic y si pudiera ser comentarais.
Si queréis que os avise de nuevo capitulo,poner vuestro Twitter en los comentarios y os mencionare.
martes, 22 de octubre de 2013
jueves, 12 de septiembre de 2013
Capitulo 2
-¿Eres estúpido?Mira por donde vas.-Le grité.
Al menos tuvo la amabilidad de tenderme la mano para ayudarme a levantar,lo que yo le negué.
No decía nada solo me miraba.
La lluvia seguía cayendo sobre nosotros,pero él ni se inmutaba.
Decidí seguir mi camino hacía ninguna parte,pero aquel chico por fin habló.
-Eh,espera borde.-Dijo intentando que parara de caminar.
La verdad no me apetecía escucharlo,pero ¿que iba a hacer?
Estaba perdida,no sabía a donde ir.
-¿Que quieres?.-Respondí fría.
-No sabes a donde ir ¿verdad?.
-No,pero me las puedo apañar yo sola.
-No lo creo.
-Pues yo sí.
Seguí caminando,miré varias veces atrás y ya no estaba aquel chico.
Llegué hasta una plaza,hacía bastante frío y tenía hambre.
Me senté en un banco a esperar que alguien pasara por allí,pero todo estaba desierto.
Alguien me dio unos toques por detrás.
¿Por fin alguien?
-En serio,ven conmigo yo te puedo ayudar.
-¿Por qué no me dejas en paz?
-Porque no.
Al final cedí y lo seguí hasta lo que parecía ser su casa.
Nos abrió una mujer que me sonaba de algo.
-Cielo,lo siento mucho, ¿estas bien?.-Me preguntó mientras me rodeaba con una toalla.
-Sí.. .-Respondí tímida.
-Menos mal... .Bienvenida a tu nuevo hogar.
-¿Qué?
-Soy Anne,encantada de tenerte aquí.-Dijo sonriente.
Entonces me di cuenta de que estaba en mi nueva casa de acogida.
-Oh,yo soy Jade,igualmente.
Después de las presentaciones y de disculparse por tener un hijo tan obediente y responsable,me enseño mi habitación y yo procedí a instalarme.
Era una habitación simple,aunque bonita.
Me duché y me puse ropa limpia.
Después de eso tocaron a mi puerta.
-Adelante.-Dije sentada en la cama.
Se quedó en la puerta.
-¿Que quieres Harry?.-Dije enfadada.
-Esos humos.Solo venía a disculparme.
-¿Disculparte,por qué? Así por olvidarte de que tenías que venir a recogerme a la estación o espera de dejarme allí tirada hasta que se hizo de noche y empezara a llover.Creo que no.
-Eh,vamos,había quedado con una chica y se me ha pasado lo siento.
-Disculpa no aceptada y ¿podrías dejarme sola?
-En 10 minutos esta la cena.-Dijo seco y cerró la puerta.
Al rato,bajé a la cocina donde estaban Anne y Gemma.
-Hola Jade ¿como estas?.-Preguntaron las dos.
-Bien,muchas gracias.
-Siéntate ya en la mesa,que enseguida servimos la cena.
Me senté en la mesa y al minuto llegaron Anne,Gemma y Harry.
-Bueno Jade... .-Empezó Anne. Lo primero,a partir de ahora esta es tu casa,no te sientas incómoda de pedir algo o lo que sea.
-Muchas gracias Anne.
En la cena hablamos de las normas de la casa,de que iba a ir al mismo instituto que Harry y las cosas típicas a las que yo estaba acostumbrada.
Cuando terminé de cenar,subí a mi habitación y me fui directamente a dormir.
***
A las 7 de la mañana ya estaba en pie.Instituto.Era algo que no me gustaba como a la mayoría de gente.Pero lo mio era peor.
Siempre era la nueva a la que le costaba encajar y siempre iba retrasada al nivel de la clase.
Me vestí sencilla.Unos pantalones vaqueros largos y una camiseta de color gris.
Recogí mi melena castaña cobriza en una coleta y bajé al salón.
-Buenos días Anne.
-Buenos días Jade.-Dijo sonriente.
Desayuné y cogí la mochila que Anne me había comprado con todo lo necesario para el instituto.
Me quedé esperando en la puerta a Harry.
-Llegaremos tarde.-Dije cuando llegó a la puerta.
-Tranquila señorita malos humos.-Dijo haciéndome burla.
Caminamos juntos en silencio hasta llegar a nuestra clase.
-Que te vaya bien el día.-Me dijo serio.
Entramos y de repente la clase se quedó en absoluto silencio.
Todo el mundo me miraba algo que era bastante incómodo.
Chicas cuchicheaban cosas,y se callaban cuando me acercaba.
Me senté en una mesa lo más alejada posible de aquel energúmeno al que tenía como compañero de casa.
Que por lo que veía era bastante popular.
-Hola,¿eres nueva verdad?.-Dijo una voz femenina a mis espaldas.
-Sí,soy Jade.-Dije cuando me gire.
-Yo soy Grace,encantada.-Dijo sonriente.
En cuanto el profesor apareció por la puerta,todo el mundo se sentó en su sitio y dio comienzo la clase.
Al salir oí a alguien gritar mi nombre.
-Hola Jade.
-Hola ¿Grace?.-Dije confusa.Nunca se me ha dado bien lo de los nombres.
-Lo siento si piensas que te acoso,pero me gusta ayudar a la gente nueva.
-¿Ayudarme?¿En que?
-Te explico.He visto que has llegado con Harry Styles.-Hizo una pausa.
-Sí ¿y?
-No,nada,pero un consejo.Será mejor que no te acerques mucho a él,sino tendrás problemas con Melanie.
-¿Melanie?No la conozco y por desgracia vivo en la misma casa que el tal Harry Styles.
-Melanie es la chica mas popular del instituto y la novia de Harry aunque todo el mundo sabe que pasa de ella.¿En la misma casa?No sabía que Harry tuviera una prima.
-No soy familiar suyo.
Se quedó extrañada al decir eso,pero yo solo le conteste que era una larga historia.
Llegué a la puerta de casa donde por desgracia me encontré a mi querido Harry con una chica bastante guapa.
Ni siquiera le saludé solo me limité a entrar dentro de la casa.
-Hola cielo ¿que tal el día?.-Dijo Anne nada más entrar.
-Todo lo bien que puede ir un primer día,supongo.
Rió y subí las escaleras tranquilamente hasta mi habitación.
Aún me quedaba todo la tarde por delante,así que me puse a hacer los pocos deberes que me habían mandado ese día.
Cuando acabé me senté sobre la cama sin saber que hacer.
Empecé a recodar algunos momentos de mi vida.A los minutos las lagrimas empezaron a bajar por mis mejillas.
En ese momento tocó a mi puerta una de las personas a las que menos me apetecía ver.
Al menos tuvo la amabilidad de tenderme la mano para ayudarme a levantar,lo que yo le negué.
No decía nada solo me miraba.
La lluvia seguía cayendo sobre nosotros,pero él ni se inmutaba.
Decidí seguir mi camino hacía ninguna parte,pero aquel chico por fin habló.
-Eh,espera borde.-Dijo intentando que parara de caminar.
La verdad no me apetecía escucharlo,pero ¿que iba a hacer?
Estaba perdida,no sabía a donde ir.
-¿Que quieres?.-Respondí fría.
-No sabes a donde ir ¿verdad?.
-No,pero me las puedo apañar yo sola.
-No lo creo.
-Pues yo sí.
Seguí caminando,miré varias veces atrás y ya no estaba aquel chico.
Llegué hasta una plaza,hacía bastante frío y tenía hambre.
Me senté en un banco a esperar que alguien pasara por allí,pero todo estaba desierto.
Alguien me dio unos toques por detrás.
¿Por fin alguien?
-En serio,ven conmigo yo te puedo ayudar.
-¿Por qué no me dejas en paz?
-Porque no.
Al final cedí y lo seguí hasta lo que parecía ser su casa.
Nos abrió una mujer que me sonaba de algo.
-Cielo,lo siento mucho, ¿estas bien?.-Me preguntó mientras me rodeaba con una toalla.
-Sí.. .-Respondí tímida.
-Menos mal... .Bienvenida a tu nuevo hogar.
-¿Qué?
-Soy Anne,encantada de tenerte aquí.-Dijo sonriente.
Entonces me di cuenta de que estaba en mi nueva casa de acogida.
-Oh,yo soy Jade,igualmente.
Después de las presentaciones y de disculparse por tener un hijo tan obediente y responsable,me enseño mi habitación y yo procedí a instalarme.
Era una habitación simple,aunque bonita.
Me duché y me puse ropa limpia.
Después de eso tocaron a mi puerta.
-Adelante.-Dije sentada en la cama.
Se quedó en la puerta.
-¿Que quieres Harry?.-Dije enfadada.
-Esos humos.Solo venía a disculparme.
-¿Disculparte,por qué? Así por olvidarte de que tenías que venir a recogerme a la estación o espera de dejarme allí tirada hasta que se hizo de noche y empezara a llover.Creo que no.
-Eh,vamos,había quedado con una chica y se me ha pasado lo siento.
-Disculpa no aceptada y ¿podrías dejarme sola?
-En 10 minutos esta la cena.-Dijo seco y cerró la puerta.
Al rato,bajé a la cocina donde estaban Anne y Gemma.
-Hola Jade ¿como estas?.-Preguntaron las dos.
-Bien,muchas gracias.
-Siéntate ya en la mesa,que enseguida servimos la cena.
Me senté en la mesa y al minuto llegaron Anne,Gemma y Harry.
-Bueno Jade... .-Empezó Anne. Lo primero,a partir de ahora esta es tu casa,no te sientas incómoda de pedir algo o lo que sea.
-Muchas gracias Anne.
En la cena hablamos de las normas de la casa,de que iba a ir al mismo instituto que Harry y las cosas típicas a las que yo estaba acostumbrada.
Cuando terminé de cenar,subí a mi habitación y me fui directamente a dormir.
***
A las 7 de la mañana ya estaba en pie.Instituto.Era algo que no me gustaba como a la mayoría de gente.Pero lo mio era peor.
Siempre era la nueva a la que le costaba encajar y siempre iba retrasada al nivel de la clase.
Me vestí sencilla.Unos pantalones vaqueros largos y una camiseta de color gris.
Recogí mi melena castaña cobriza en una coleta y bajé al salón.
-Buenos días Anne.
-Buenos días Jade.-Dijo sonriente.
Desayuné y cogí la mochila que Anne me había comprado con todo lo necesario para el instituto.
Me quedé esperando en la puerta a Harry.
-Llegaremos tarde.-Dije cuando llegó a la puerta.
-Tranquila señorita malos humos.-Dijo haciéndome burla.
Caminamos juntos en silencio hasta llegar a nuestra clase.
-Que te vaya bien el día.-Me dijo serio.
Entramos y de repente la clase se quedó en absoluto silencio.
Todo el mundo me miraba algo que era bastante incómodo.
Chicas cuchicheaban cosas,y se callaban cuando me acercaba.
Me senté en una mesa lo más alejada posible de aquel energúmeno al que tenía como compañero de casa.
Que por lo que veía era bastante popular.
-Hola,¿eres nueva verdad?.-Dijo una voz femenina a mis espaldas.
-Sí,soy Jade.-Dije cuando me gire.
-Yo soy Grace,encantada.-Dijo sonriente.
En cuanto el profesor apareció por la puerta,todo el mundo se sentó en su sitio y dio comienzo la clase.
Al salir oí a alguien gritar mi nombre.
-Hola Jade.
-Hola ¿Grace?.-Dije confusa.Nunca se me ha dado bien lo de los nombres.
-Lo siento si piensas que te acoso,pero me gusta ayudar a la gente nueva.
-¿Ayudarme?¿En que?
-Te explico.He visto que has llegado con Harry Styles.-Hizo una pausa.
-Sí ¿y?
-No,nada,pero un consejo.Será mejor que no te acerques mucho a él,sino tendrás problemas con Melanie.
-¿Melanie?No la conozco y por desgracia vivo en la misma casa que el tal Harry Styles.
-Melanie es la chica mas popular del instituto y la novia de Harry aunque todo el mundo sabe que pasa de ella.¿En la misma casa?No sabía que Harry tuviera una prima.
-No soy familiar suyo.
Se quedó extrañada al decir eso,pero yo solo le conteste que era una larga historia.
Llegué a la puerta de casa donde por desgracia me encontré a mi querido Harry con una chica bastante guapa.
Ni siquiera le saludé solo me limité a entrar dentro de la casa.
-Hola cielo ¿que tal el día?.-Dijo Anne nada más entrar.
-Todo lo bien que puede ir un primer día,supongo.
Rió y subí las escaleras tranquilamente hasta mi habitación.
Aún me quedaba todo la tarde por delante,así que me puse a hacer los pocos deberes que me habían mandado ese día.
Cuando acabé me senté sobre la cama sin saber que hacer.
Empecé a recodar algunos momentos de mi vida.A los minutos las lagrimas empezaron a bajar por mis mejillas.
En ese momento tocó a mi puerta una de las personas a las que menos me apetecía ver.
martes, 27 de agosto de 2013
Capitulo 1
Me senté en mi asiento asignado en el tren junto a la señorita Carter.
-¿Estas nerviosa?
-Un poco ya sabes,voy a vivir en una casa con personas que no conozco de nada.
-No te preocupes ¿te hablo un poco de ellos?.-Preguntó sonriente.
Yo asentí simplemente.
-Bueno son tres personas en la casa.-Empezó a decir.
Anne que es la madre,Gemma que es la hija mayor y Harry que es el hijo menor,tiene tu edad.
-Interesante.
-Ya los conocerás a fondo.
- Les cogeré cariño y luego volveré a irme...
-Cielo te prometo que esta será la definitiva.
Y después de esas palabras me quedé profundamente dormida.
-Jade,Jade.-Decía una voz zarandeándome el hombro.
-¿Que quiere señorita Carter?.-Dije medio dormida.
-Mary para ti lo sabes de sobra.Yo tengo que bajar en esta parada tu seguirás sola hasta Holmes Chapel.
-Vale pero déjame dormir.-Dije volviendo a cerrar los ojos.
-Buena suerte pequeña.-Dijo besando mi mejilla.
Estuve una hora más o menos durmiendo hasta que llegamos a Holmes Chapel.
-Señores pasajeros próxima parada Holmes Chapel,gracias por viajar con nosotros.-Dijo una voz por megafonía.
Cogí mi pequeña maleta y baje del tren.
Genial.-Pensé.-No tengo ni idea de quien viene a recogerme.
Me senté en un banco y esperé a que alguien dijera mi nombre o preguntará por mi.
Así pase todo el día.
Ni si quiera comí porque no tenía dinero.
Cuando se empezó a hacer de noche salí de la estación y intenté buscar a alguien para que me dejará su teléfono.
Entre en un bar.Había mucha gente y la mayoría parecía que llevaba una copa o dos de más.
Me acerqué a la barra para pedirle un teléfono al camarero que en esos momentos estaba sirviendo un vaso de whiskey a un hombre enorme.
Me senté en un taburete.
-Hola bonita ¿Que quieres que te ponga?.-Dijo sonriente.
-Necesito un teléfono por favor... .-Dije tímida.
-¿Pretendes que te deje mi teléfono cuando ni siquiera se como te llamas? Eso no va a si bonita.
Me quedé callada.
-¿Se te ha comido la lengua el gato?.-Preguntó arrogante.
-Me llamo Jade.-Dije con un hilo de voz.-¿Me dejas ahora llamar?
-Nunca te había visto ¿Eres de por aquí?
Me preguntaba porque este individuo no me dejaba su teléfono y se dignaba a seguir con su trabajo en vez de interrogarme.
-¿A lo mejor me has visto y no te acuerdas?
-Bonita,un rostro como el tuyo no se olvida fácilmente.-Dijo sonriendo de nuevo.
¿Me acababa de llamar guapa? Esto iba a ser interesante.
-Vaya con que soy como diría... ¿inolvidable?.-Dije acercándome peligrosamente a él.
-Bueno eso hay que verlo no te conozco nada.
-¿Y se te dejo comprobarlo?.-Dije que con una sonrisa pícara.
Él sonrío de la misma manera que yo.
-Y ¿como podría comprobarlo?
-Hacemos un trato,tú me dejas tu teléfono y yo te concedo el honor de conocerme ¿que te parece?
-No es mala idea.-Dijo sonriendo de oreja a oreja.
-Ahora cumple tu parte del trato.
-Acompáñame a mi taquilla,allí tengo mi móvil.
Salió de detrás de la barra y fuimos hacía una habitación donde habían varias taquillas y bancos.
Abrió una taquilla y saco de ella una mochila.
Saco su móvil y lo encendió.
Justo cuando me lo iba a dar apartó la mano.
-¿Que haces?
Por la manera en la que me miraba parecía que había cambiado de opinión sobre nuestro trato.
-Bonita ¿cuantos años has dicho que tenías?.
-A ti que mas te da.
-Responde.-Dijo con voz firme.
-16... .-Dije bajo.
-Mira que bien yo tengo 21.-Dijo acercándose peligrosamente a mi.
-¿Quieres una medalla o algo?.-Dije nerviosa.
Se acerco más y se quedo a escasos centímetros de mi cara.
Me agarra fuertemente de los brazos y acerco sus labios a mi oreja.
-Te lo vas a pasar bien querida.-Me susurró.
Intenté con todas mis fuerzas soltarme de aquellos enormes brazos que me retenían.
En ese momento recordé cuando tenía 13 años.
Cuando aquel señor que me acogió en su casa me arrebató la inocencia y la vulnerabilidad.
Una lagrima resbalo por mi mejilla al recordar aquellos amargos recuerdos.
Mis fuerzas ganaron a las de aquel chico y salí corriendo de aquel lugar.
Caminaba por la calle sola,la lluvia caía sobre mi,pero no me importaba.
En un descuido me choqué con alguien que iba corriendo.
No sabia que aquel accidental tropiezo,iba a cambiar muchas cosas en mi vida.
-¿Estas nerviosa?
-Un poco ya sabes,voy a vivir en una casa con personas que no conozco de nada.
-No te preocupes ¿te hablo un poco de ellos?.-Preguntó sonriente.
Yo asentí simplemente.
-Bueno son tres personas en la casa.-Empezó a decir.
Anne que es la madre,Gemma que es la hija mayor y Harry que es el hijo menor,tiene tu edad.
-Interesante.
-Ya los conocerás a fondo.
- Les cogeré cariño y luego volveré a irme...
-Cielo te prometo que esta será la definitiva.
Y después de esas palabras me quedé profundamente dormida.
-Jade,Jade.-Decía una voz zarandeándome el hombro.
-¿Que quiere señorita Carter?.-Dije medio dormida.
-Mary para ti lo sabes de sobra.Yo tengo que bajar en esta parada tu seguirás sola hasta Holmes Chapel.
-Vale pero déjame dormir.-Dije volviendo a cerrar los ojos.
-Buena suerte pequeña.-Dijo besando mi mejilla.
Estuve una hora más o menos durmiendo hasta que llegamos a Holmes Chapel.
-Señores pasajeros próxima parada Holmes Chapel,gracias por viajar con nosotros.-Dijo una voz por megafonía.
Cogí mi pequeña maleta y baje del tren.
Genial.-Pensé.-No tengo ni idea de quien viene a recogerme.
Me senté en un banco y esperé a que alguien dijera mi nombre o preguntará por mi.
Así pase todo el día.
Ni si quiera comí porque no tenía dinero.
Cuando se empezó a hacer de noche salí de la estación y intenté buscar a alguien para que me dejará su teléfono.
Entre en un bar.Había mucha gente y la mayoría parecía que llevaba una copa o dos de más.
Me acerqué a la barra para pedirle un teléfono al camarero que en esos momentos estaba sirviendo un vaso de whiskey a un hombre enorme.
Me senté en un taburete.
-Hola bonita ¿Que quieres que te ponga?.-Dijo sonriente.
-Necesito un teléfono por favor... .-Dije tímida.
-¿Pretendes que te deje mi teléfono cuando ni siquiera se como te llamas? Eso no va a si bonita.
Me quedé callada.
-¿Se te ha comido la lengua el gato?.-Preguntó arrogante.
-Me llamo Jade.-Dije con un hilo de voz.-¿Me dejas ahora llamar?
-Nunca te había visto ¿Eres de por aquí?
Me preguntaba porque este individuo no me dejaba su teléfono y se dignaba a seguir con su trabajo en vez de interrogarme.
-¿A lo mejor me has visto y no te acuerdas?
-Bonita,un rostro como el tuyo no se olvida fácilmente.-Dijo sonriendo de nuevo.
¿Me acababa de llamar guapa? Esto iba a ser interesante.
-Vaya con que soy como diría... ¿inolvidable?.-Dije acercándome peligrosamente a él.
-Bueno eso hay que verlo no te conozco nada.
-¿Y se te dejo comprobarlo?.-Dije que con una sonrisa pícara.
Él sonrío de la misma manera que yo.
-Y ¿como podría comprobarlo?
-Hacemos un trato,tú me dejas tu teléfono y yo te concedo el honor de conocerme ¿que te parece?
-No es mala idea.-Dijo sonriendo de oreja a oreja.
-Ahora cumple tu parte del trato.
-Acompáñame a mi taquilla,allí tengo mi móvil.
Salió de detrás de la barra y fuimos hacía una habitación donde habían varias taquillas y bancos.
Abrió una taquilla y saco de ella una mochila.
Saco su móvil y lo encendió.
Justo cuando me lo iba a dar apartó la mano.
-¿Que haces?
Por la manera en la que me miraba parecía que había cambiado de opinión sobre nuestro trato.
-Bonita ¿cuantos años has dicho que tenías?.
-A ti que mas te da.
-Responde.-Dijo con voz firme.
-16... .-Dije bajo.
-Mira que bien yo tengo 21.-Dijo acercándose peligrosamente a mi.
-¿Quieres una medalla o algo?.-Dije nerviosa.
Se acerco más y se quedo a escasos centímetros de mi cara.
Me agarra fuertemente de los brazos y acerco sus labios a mi oreja.
-Te lo vas a pasar bien querida.-Me susurró.
Intenté con todas mis fuerzas soltarme de aquellos enormes brazos que me retenían.
En ese momento recordé cuando tenía 13 años.
Cuando aquel señor que me acogió en su casa me arrebató la inocencia y la vulnerabilidad.
Una lagrima resbalo por mi mejilla al recordar aquellos amargos recuerdos.
Mis fuerzas ganaron a las de aquel chico y salí corriendo de aquel lugar.
Caminaba por la calle sola,la lluvia caía sobre mi,pero no me importaba.
En un descuido me choqué con alguien que iba corriendo.
No sabia que aquel accidental tropiezo,iba a cambiar muchas cosas en mi vida.
jueves, 18 de julio de 2013
Introducción
Siempre he dicho que es duro ser una persona como yo.
No saber de donde vienes ni quien eres.
Estar constantemente cambiando de casa porque no tienes un verdadero hogar.
Y aquí estoy en lo que ha sido mi habitación durante 6 meses.
Voy a echarla de menos,sí,pero seguro que ahora iré a un sitio mucho mejor.
Me llamo Jade y tengo 16 años y en estos momentos estoy recogiendo mis cosas de lo que es mi tercera casa de acogida.
A veces me pregunto si alguna vez encontraré una casa donde poder vivir sin ningún problema pero con el paso de los años veo que eso es imposible.
-Jade han venido a recogerte.
-En seguida bajo.
Ya esta,lo tengo todo.
Un suspiro sale de mi boca al observar mi habitación desde la puerta.
Bajo las escaleras con entusiasmo aunque me da un poco de miedo lo que mi nuevo hogar me de para.
-Buenos días señorita Carter.
-Jade ¿preparada para el viaje?.-Dice sonriente.
La señorita Carter ha estado presente en mi vida desde que tenía 6 años.
Es mi asistente social y siempre intenta encontrarme un hogar donde me sienta acogida y querida.
Con ella tengo una relación un tanto especial.
No me trata como a los demás niños del programa de acogida ni mucho menos.
Es como una hermana para mi y por eso no le gusta que le llame de usted aunque siempre lo hago.
-Preparada.
-Ya verás la familia que te espera en Holmes Chapel te encantará.
Y así fue como dejé aquella casa donde había vivido durante 6 meses y cogí un tren hacía un pueblo donde no solo pasaría unos de los mejores momentos de vida sino también de los peores.
A veces me pregunto si alguna vez encontraré una casa donde poder vivir sin ningún problema pero con el paso de los años veo que eso es imposible.
-Jade han venido a recogerte.
-En seguida bajo.
Ya esta,lo tengo todo.
Un suspiro sale de mi boca al observar mi habitación desde la puerta.
Bajo las escaleras con entusiasmo aunque me da un poco de miedo lo que mi nuevo hogar me de para.
-Buenos días señorita Carter.
-Jade ¿preparada para el viaje?.-Dice sonriente.
La señorita Carter ha estado presente en mi vida desde que tenía 6 años.
Es mi asistente social y siempre intenta encontrarme un hogar donde me sienta acogida y querida.
Con ella tengo una relación un tanto especial.
No me trata como a los demás niños del programa de acogida ni mucho menos.
Es como una hermana para mi y por eso no le gusta que le llame de usted aunque siempre lo hago.
-Preparada.
-Ya verás la familia que te espera en Holmes Chapel te encantará.
Y así fue como dejé aquella casa donde había vivido durante 6 meses y cogí un tren hacía un pueblo donde no solo pasaría unos de los mejores momentos de vida sino también de los peores.
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